Cincuenta naves, cada una de seis kilómetros de diámetro, se comienzan a colocar sobre las ciudades más importantes del mundo. De las naves salen seres de apariencia humana y extienden sus manos en señal de cortesía, pero detrás de ese aspecto amigable se esconden unos malvados extraterrestres cuyo verdadero plan es absorver los recursos terrestres y llevárselos a su planeta. |